Ningunismo: La alucinacion (IV)

   Algo anda mal alrededor nuestro, no sólo en el entorno, en el mundo, sino también dentro de nosotros. Si quedó claro lo expuesto en la primera parte de estos comentarios, de seguro habrán empezado a cuestionarse en mayor o menor grado, cuánto de lo que ustedes perciben y creen de forma inamovible y evidente, realmente soportaría un análisis profundo, en un marco empírico consensual.
 Si intuyen hacia dónde se dirige mi hipótesis, se preguntarán qué porcentaje de esa programación es suyo, y cuánta es influenciada por las mareas del inconsciente colectivo.
 Ahora me propongo explicar a qué me refería cuando la Tesis 222 invitaba a “recuperar juntos las riendas de esta alucinación” frase que hoy puede resultar poco clara para más de un lector casual. Resumido: “Alucinación” es el nombre que le doy a la deformación de la percepción de la realidad de segundo orden, producto de una CONTAMINACIÓN SIMBÓLICA SISTEMÁTICA del campo de resonancia morfogenética. .. De seguro este párrafo merece una segunda leída ¿no?


 Si existe una percepción subjetiva y mutable de una realidad objetiva y consensual, la cual puede ser influenciada, yo me pregunto SI NO HABRÁ NADIE EJERCIENDO ESA MANIPULACIÓN EN ESTE PRECISO INSTANTE.
 Supongamos por un momento, que una invisible mano controla los hilos de nuestra mente, como si fuéramos marionetas. De existir tal fuerza, debería estar alterando la programación (antes libre y caótica) de ese campo de interconexión mental, que conecta a todo ser humano. ¿DE QUE MANERA PODRIA HACERLO?
 Para Empezar, la situación que podemos observar ontológicamente, encuentra al hombre encapsulado dentro de paradigmas auto creados, automatizados, viviendo a la espera de “algo” que lo distinga del resto y le otorgue autoestima, trascendencia… al mismo tiempo que ultraja diariamente su individualidad por divinizar a la comodidad, como último factor mediador.
 Cada año, un hombre mediático promedio ve unas 1550 horas de televisión, escucha unas 1.160 horas de radio y pasa unas 180 horas leyendo cerca de 40 kilos de diarios y puede que unas 110 horas más, leyendo revistas o eligiendo cuál de los 30.000 libros nuevos publicados al año, desea comprar. Además tiene cientos de películas en el cine y en el videoclub. Con esta dieta verá, aproximadamente, 37.822 anuncios al año, eso equivale a ver más de 100 por día, sin contar los otros cientos que nos esperan en la vía pública, en innumerables carteleras, posters, afiches, volantes, logos, marquesinas, promotoras y hasta publicidad en movimiento en subtes, autobuses y taxis. Cada prenda que compramos tiene una o más etiquetas, en tanto el armario de la cocina, tiene varios productos con, por lo menos, tres logotipos comerciales…
 ¡Yo me pregunto a diario, cómo pudo haber sucedido todo esto!… ¿Cómo se amoldó la Humanidad tan súbitamente a un sistema en el cual, un aviso corporativo, se supone puede cambiar mi vida; o cuando recibo un e-mail diseñado con datos demográficos que nunca di, sólo por ser parte de segmentaciones de marketing que me conocen y clasifican mejor que mis padres?
 Toda persuasión mediática, así como cualquier sugestión hipnótica, requiere de la articulación de significados y símbolos resumidos en palabras. De existir tal influencia, creo que se fundaría en principios neurolinguísticos. Esta posibilidad se refleja magistralmente en la obra 1984 de George Orwell, en la cuál la Historia es escrita en un idioma oficial, diseñado para satisfacer al Gran hermano, representación del omnipresente ojo de los medios de comunicación. En palabras del autor “La finalidad de la Neo-lengua no sólo era proporcionar un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales del Ingsoc, sino hacer IMPOSIBLES TODAS LAS DEMÁS FORMAS DE PENSAMIENTO. Se pretendía que, una vez adoptada el habla nueva, y de una vez por todas olvidada el habla antigua, fuera literalmente IMPENSABLE EL PENSAMIENTO HERÉTICO”.
 No hay evidencias de que algo así esté pasando ahora. ¿O sí?.
 Si restamos al ya minúsculo número de palabras usadas por la juventud, el económico lenguaje de los celulares y similares… ¡Hmmmm!¡Tal vez sí, haya algo carcomiendo nuestra cultura!.
 Si no existen palabras complejas, no existen ideas complejas, lo cual es un plan perfecto, a fin de unificar y masificar, sobre la base del denominador común, más bajo que sea posible. El psicólogo Gordon Allport señaló que, por su naturaleza, el lenguaje categoriza el ruidoso aluvión de información que llega a nosotros a cada segundo del día.
 Las palabras son equivalentes a poder.
 Hacia fines del siglo XVIII, la ciencia creía que el Sol era una piedras ardiendo en la nada, mientras que, para William Blake, el mismo Sol era una bandeja de ángeles clamando a Dios- Para un amante de la poesía, esto último suena más convincente que definirlo como una lámpara nuclear, mientras que, para un astrónomo, es todo lo contrario. Ambos tienen sus subjetivas razones para decodificar la realidad consensual del Sol, de acuerdo con su percepción de segundo orden.
 El uso del “es”, lingüística y neurológicamente fuera de la realidad consensual, sitúa al cerebro dentro de un sistema aristotélico generador de patrones y reductor de posibilidades, el cual podría estar siendo utilizado en nuestra contra.
 Desde este punto, todas las asociaciones y preconceptos que se agregan sobre esa percepción, son condicionados al decir “Esta persona es…” ya que abre el debate sobre la metafísica asociada con una esencia común a todos los miembros de un grupo y hace posible una falsa nomenclatura de características supuestamente “innatas”, a la cual se lo asocia.
Al “etiquetar” editamos otra vez nuestras posibilidades, proceso que les recordará la Programación mental… y de eso se trata esto. Resaltando un rasgo, se organiza nuestra percepción de la persona entera, relacionándola con el imaginario social del grupo de pertenencia, al cual se lo asocia.
En orden a consolidar a LA TOTALIDAD, debe haber una definición para cada individuo. A este sistema no le interesa si un individuo deja de serlo, para ser un patológico, o un ecológico; un bisexual o un radical; siempre y cuando el “individuo” participe de la SEGMENTACIÓN Y LA ESTANDARIZACIÓN, definiendo lo que “es”. De ahí la necesidad de ser INDEFINIBLES, INVISIBLES AL SISTEMA.
Uno de los fenómenos más documentados de la psicología social, es la “Profecía que se cumple a sí misma”, aquella tendencia de que la definición de una situación, suscite una conducta que la convierta en verdadera. Muchos experimentos fueron realizados en esta área, por ejemplo, mostrando que aquellos estudiantes a los que se los etiqueta al azar como “más inteligentes” actúan de manera más inteligente; de igual manera, una mujer, convencida de ser bella, se comporta como si lo fuese.
LA AUTODEFINICIÓN INDUCIDA, GENERA ALUCINACIÓN.

(continuará la semana próxima)

Roy Khalidbahn

2 Responses to “Ningunismo: La alucinacion (IV)”

  1. Esto mismo lo observe en un grupo de “amigas” de mi clase en la que cada una caracteriza un rol específico. Una es “la deportista”, otra “la estudiosa”, otra “la chistosa”, otra “el chivo expiatorio”.
    Es increíble observar cómo nos escondemos detrás de una máscara que combina unas pocas virtudes con unos leves defectos. Y desde ahi nos movemos porque no solo nos mostramos a los demás desde ese personaje sino que lo más terrible es que nosotros mismos nos creemos que “somos” esa persona. Ese es el momento en que cerramos toda posibilidad de cambio.
    No pensemos cómo somos porque la verdadera escencia está muy enterrada bajo facetas de personalidades contradictorias. ( suelo decir que no sé lo que soy, pero me esfuerzo por saber que “no soy”) Hagamos el camino a la inversa: saquemos lo que NO somos! Hagamos pozitos en las personalidades, escavemos hacia adentro, y de a poco nuestro verdadero ser va a resurgir de esos pozos.
    Mientras tanto… seamos paradojas.

  2. Increíble el tema de la auto definición inducida. Es cierto: los gestos, las palabras no expresadas directamente, las sonrisas “especiales” los mensajes directos y especialmete los indirectos, van logrando que uno tenga una opinión de sí mismo que termina en estado de auto definición.
    Todo el que llega a ese punto, ya no tiene posibilidad de cambio, dado que se siente a si mismo, definido, cerrado, predestinado.
    La gente tiende subconcientemente a definir al otro, porque de esa manera rompe la incógnita del ser y le pierde miedo. El acto ningunista por excelencia, es no auto definirse más allá de SOY PERSONA.
    Sigan publicando, Un abrazo Pedro.


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